''Otro
tortuoso día'' pensó ella. ''Otro desastroso día'' pensó él.
Ella era una chica de poca edad debía de tener 15 o 16 años , era
gordita, miope y todo el que la veía se reía de ella, tenía el
pelo castaño , sus ojos eran marrón , a veces con poca luz se
volvían negros como la coca-cola , era simpática , no se callaba
nada , era atrevida , era mas madura que las demás chicas de su edad
pero a la vez era un poco infantil y su único problema era que su
autoestima era demasiado baja, todos se metían con ella incluso sus
padres la humillaban era un infierno estar bajo el mismo techo donde
sus propios padres la insultasen o la desanimasen y le dijesen que no
sirve para nada y que era un estorbo , no había ni una sola noche
donde ella no recurriese a su almohada para llorar abrazada a ella
llorando hasta que se durmiese. Él era un chico poco mas mayor que
ella , se llevaban poco, tenía 20 o 21 años , era alto y delgado ,
tenía el pelo castaño oscuro y sus ojos eran color avellana *Marrón
verdoso* siempre tenía una
muñequera y su pasión eran las gorras. Cierto día la chica había
tenido un desastroso día y decidió ir al parque y dar un paseo pero
lo máximo que hizo fue sentarse en un banco y llorar como si le
fuese la vida en ello. A su vez el chico también había tenido un
día horrible y quiso dar una vuelta por el parque para distraerse
cuando se encontró con la chica llorando ahí sentada comenzó a
llover, él al ver que esta no tenia paraguas le ofreció su
sudadera.
-Toma,
te vendrá bien.
-No
la necesito, déjame en paz quiero estar sola.
-¿Por
qué dices eso?
-Porque
si, no se que haces hablando conmigo deberías estar insultándome o
riéndote de mi como hacen todos...
-Eh
eh frena, tengo motivos para no hacerlo 1º no te conozco para
juzgarte y 2º lo veo absurdo.
La
chica se quedo callada mirándole fijamente con lágrimas en los
ojos. El chico intento hacerle sonreír y soltó lo primero que se le
vino a la cabeza.
-Y
bien señorita, ¿va a coger mi sudadera o me voy a tener que
convertir en un perchero humano hasta que se decida?
La
chica sonrió y se puso la sudadera, se quedó en silencio hasta que
el chico le preguntó de forma directa.
-Y.
. .¿ Por qué estabas llorando antes?
-Porque
he tenido un mal día, odio mi vida , no sabes las ganas que tengo de
morirme, por cierto me llamo Jacqueline.
-Yo
me llamo Ralph, nah en realidad me llamo Luka, pero ¿por qué
quieres morirte?
La
chica volvió a sonreír pero todavía se le escapo alguna que otra
lágrima.
-Pues
porque mírame con lo que ves ya lo dice todo.
-¿Ver
el qué? Yo solo veo una chica triste.
-Si
solo fuese eso. . .Pero no, soy fea y estoy gorda aparte de ser miope
claro.
-Si
se meten contigo ignóralos ¿lo saben tus padres?
-¿Padres?
Lo único que hacen es humillarme e insultarme no tengo nada ¿para
que quieren que siga viva?
El
chico miro la hora y se sorprendió de lo tarde que era y de como
hablando con ella se había olvidado de sus problemas.
-¡Vaya
que tarde es! Deberías ir a casa ¿Te acompaño?
La
chica se quedo pensando en si aceptar el ofrecimiento o no pero al
final decidió aceptar.
-Está
bien.
El
chico la acompaño hasta su casa y cuando se iba a ir la chica le
pidió su dirección y su número de teléfono, después de darle la
dirección y su número de teléfono desapareció como una nube de
polvo.
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